La parcela se encuentra en un barrio de autoconstrucción informal de Granada, sobre una ladera de conglomerado Alhambra en las estribaciones del río Genil. Se trata de un terreno con medianeras ciegas a norte y oeste, con una cavidad subterránea tapiada desde hacía más de cuarenta años con un deterioro estructural acumulado que había llevado a plantear su clausura definitiva. Se tomó la decisión de rescatar la cueva, estabilizarla y convertirla en el corazón bioclimático de la vivienda nueva.
La Casa Cueva es un proyecto híbrido: la cueva preexistente se rehabilita y pasa a funcionar como sistema geotérmico pasivo experimental; delante de ella se construye una vivienda de nueva planta con bloques de tierra comprimida (BTC), patio al sur, torreón de convección y una serie de materiales ecológicos y artesanales. El resultado es una vivienda de 160,16 m² construidos con calificación energética A, realizada con materiales naturales, artesanales de Km.0.
La calificación A es el resultado de la suma de cinco sistemas que se refuerzan mutuamente. Cueva geotérmica experimental — pasivo, Envolvente sin puentes térmicos — pasivo, Patio de barro poroso y torreón de convección — pasivo, Aerotermia + suelo radiante con anhidrita — activo, Instalación fotovoltaica sobre torreón — activo.
La vivienda se adosa a la medianera norte liberando el frente sur para el patio. Todos los espacios habitables se orientan al sur. La organización en tres plantas responde a esa lógica: planta baja con espacio continuo de cocina, comedor, salón, estudio, baño y acceso a la cueva; planta primera con tres dormitorios y baño principal; cubierta con torreón de acceso, solarium e instalaciones. La planta primera vuela 60 cm sobre la fachada de planta baja, aportando sombra en verano y permitiendo la entrada solar en invierno sin mecanismo alguno.
















