Casa neo-vernácula para una pareja de biólogos, él inglés y ella alemana. Su forma y materiales están basados en las construcciones tradicionales del Sur de Cádiz y tomamos como referentes: la arquitectura adaptada de Vejer de la Frontera, Tarifa y Castellar de la Frontera. Recuperamos y actualizamos sistemas constructivos y diseños bioclimáticos vernáculos y su adaptación al clima y los recursos de la zona.
La casa tiene vistas a África, su planta se distribuye en torno a un patio con zaguán y todos las estancias tienen ventilación cruzada y orientación Sur. Además de la vivienda cuenta con dos apartamentos para residencias, un estanque de agua de lluvia y una torre para la observación de las aves y cetáceos que cruzan el Estrecho.
Construida con muros de carga de bloques de tierra cruda compactada (BTC), morteros de cal, aislamientos de corcho, ladrillo cerámico artesanal, enfoscados de barro y madera. Las escaleras son de bóveda tabicada, los muros de la parcela de piedra seca y los forjados de alfagías, sistemas constructivos propios de las casas mediterráneas.
En cuanto a instalaciones cuenta con dos tipos de colectores solares, de aire y de agua, y una caldera de biomasa por pelets que calienta el agua caliente sanitaria y un suelo radiante. Para el saneamiento tiene un biodigestor que depura las aguas residuales.



