Este tipo de ensambladura, llamado por su forma trapezoidal de cola de milano, garantiza una continuidad de la carrera de madera sin ningún tipo de adhesivo ni pieza metálica, tan solo se puede apreciar en la imagen un clavo de hierro de forja introducido oblicuamente a la dirección principal de la viga.
El caso de la imagen tiene mas de 200 años, lo que nos da una idea de lo válida de esta solución que pertenece a la corrala cuyo forjado acabamos de reparar de urgencia.
Se puede ver claramente el dibujo del corte en cada uno de los extremos de las maderas a unir, este resulta de dividir en tres partes iguales cada cabeza y de aquí abrir en ángulo el trapecio que crea la superficie de contacto, el positivo en un extremo y el negativo en el contrario.