La importancia de la conservación del patrimonio bioclimático y de los sistemas pasivos de climatización, que se aplican tradicionalmente en cada región, comarca o valle concreto, es fundamental para conseguir una arquitectura que siga los criterios de eficiencia energética que demanda una sociedad consciente de la limitación de recursos y de los problemas medioambientales que nos amenazan.
A la hora de enfrentarnos al diseño de un edificio, el análisis de los mecanismos de control ambiental tradicionales nos da una ventaja que podemos aplicar a los métodos y necesidades actuales.
Siguiendo ese criterio desarrollamos en 2006 el concurso de la nueva Escuela Universitaria Ciencias de la Salud de Málaga en el campus de Teatinos, proyecto que fue premiado con un accésit.
En este caso, al tratarse de una escuela universitaria que hace prácticas con personas mayores y enfermos reales, pensamos que era un aspecto fundamental prescindir del aire acondicionado, bastante insano por los cambios bruscos de temperatura y con problemas de contagios através de sus conductos .
Para empezar, la localización de la tipología tradicional que comparte características climáticas (…)


