Este palafito está en San Blas, Panamá.
En estas construcciones, edificadas siguiendo métodos indígenas para etnoturismo en la comarca de San Blas, podemos encontrar los mismos sistemas bioclimáticos y de acondicionamiento pasivo que en la construcción de madera de la entrada anterior llevados al extremo para una climatización mas eficiente con recursos mas accesibles.
Detallemos de nuevo cuales son esos sistemas y para que sirven:
Protección lluvia y radiación: Grandes aleros y galería exterior, protegen la fachada de la radiación solar directa al tiempo que crean un soportal cubierto de la lluvia subtropical. El alero se prolonga un metro para proyectar el agua recogida en la cubierta lo mas lejos posible de la vivienda. Los pilares a su vez se suben a unos pilotes para alejarlos de la humedad.
Ventilación: Aberturas con celosía sin vidrio, huecos enfrentados, techos altos y suelo ventilado de madera, permiten la circulación del aire en un clima caracterizado por una humedad relativa muy alta y constante.
Temperatura: Cerramientos de caña sin inercia térmica ya que las temperaturas son constantes todo el año y no descienden significativamente por la noche y cubierta de palma que crea un grueso colchón aislante autoventilado. Además el independizar la construcción del suelo le separa de la inercia térmica de este.
