Empezamos la rehabilitación de una corrala fechada en 1878.
Lamentablemente, aunque el edifico está catalogado y tiene protección estructural, todo el corredor exterior de madera ha sido sustituido por perfiles metálicos en una actuación anterior, algo habitual en los setenta y que también sucede ahora mismo. Conserva sin embargo la escalera de madera de pino e incluso alguna de las antiguas «fresqueras».
Allí hemos encontrado este curioso sistema de entrevigado a base de botes de barro cocido, algo así como la pieza precursora de la bovedilla cerámica, que se dispone verticalmente, de dos en dos entre viga y viga, creando una cámara hueca entre las viviendas que aligera el peso del forjado.
